¿Qué es la escoliosis / deformidad vertebral del adulto?
La deformidad vertebral del adulto (ASD) es una deformidad tridimensional de la columna en personas con crecimiento esquelético terminado. Sus componentes incluyen la curvatura lateral (escoliosis, un ángulo de Cobb mayor de 10 grados), el encorvamiento hacia adelante (cifosis) y el aplanamiento de la lordosis lumbar con inclinación del tronco hacia adelante (desequilibrio sagital). El tipo más frecuente es la deformidad «de novo» (degenerativa primaria): la pérdida de altura discal, la artrosis facetaria, la degeneración asimétrica y las fracturas osteoporóticas conducen con el tiempo a una curva progresiva; la paciente típica es una mujer mayor con osteoporosis. Otras causas incluyen la progresión en la edad adulta de una escoliosis infantil y la deformidad tras una cirugía previa.
¿Por qué importa el «equilibrio sagital»?
En la deformidad del adulto, el factor más importante que determina el resultado funcional es el «equilibrio sagital» más que la apariencia, es decir, la capacidad del tronco de mantenerse erguido en el perfil lateral. Cuando este equilibrio se altera, el paciente compensa flexionando caderas y rodillas para mantenerse erguido; esto causa fatiga rápida y, en casos avanzados, una postura inclinada hacia adelante mirando al suelo. En la planificación quirúrgica se usan medidas espino-pélvicas como la incidencia pélvica (PI), la versión pélvica (PT), la pendiente sacra (SS) y la distancia de la vertical de C7 al sacro (SVA); a medida que aumenta la SVA, aumentan la limitación funcional, el dolor y el riesgo de caídas. Por eso la decisión de tratamiento se basa no en el grado de la curva sino en el equilibrio y las molestias del paciente.
Síntomas
La queja más frecuente es el dolor lumbar y dorsal que empeora al estar de pie y caminar y se alivia en parte con el reposo. Con desequilibrio sagital, el paciente hace un esfuerzo constante por mantenerse erguido y se cansa rápido. Con estenosis del canal acompañante aparecen dolor irradiado a la pierna y molestias en la pierna que empeoran al caminar (claudicación neurógena), y radiculopatía con compresión radicular. Las quejas relacionadas con la apariencia (joroba, asimetría del tronco, pérdida de talla) y la reducción de la calidad de vida acompañan a menudo. Un punto importante: el grado de escoliosis por sí solo no requiere cirugía; la decisión se basa en el dolor, el equilibrio y la función.
¿Cuándo conservador y cuándo cirugía?
En casos leves a moderados sintomáticos sin desequilibrio marcado se adopta un enfoque conservador: ejercicio y fisioterapia, fortalecimiento del tronco, manejo del dolor, tratamiento de la osteoporosis y, en casos seleccionados, infiltraciones. La cirugía se considera ante deformidad progresiva, desequilibrio sagital marcado, dolor resistente y déficit neurológico. El objetivo es la restauración del equilibrio y de la lordosis lumbar junto con una descompresión nerviosa adecuada. Las técnicas incluyen la fusión posterior e instrumentación, la fusión intersomática y, cuando es necesario, osteotomías (PSO, VCR), con abordajes mínimamente invasivos en casos adecuados. Esta cirugía es una intervención mayor; la decisión exige una selección cuidadosa del paciente y una planificación detallada.
Complicaciones y expectativas realistas
La cirugía de la deformidad del adulto está entre las intervenciones más grandes de la cirugía de columna, y las tasas de complicaciones y de revisión pueden ser más altas que en otras operaciones vertebrales: cifosis de la unión proximal (PJK), falta de consolidación de la fusión (seudoartrosis), infección, pérdida de sangre y fallo del implante pueden ocurrir; el riesgo aumenta sobre todo en pacientes mayores y osteoporóticos. Para reducir estos riesgos se aplican la optimización de la osteoporosis, medidas para reducir la pérdida de sangre y estrategias de fusión adecuadas. En cuanto a los resultados, el cuadro honesto: en pacientes bien seleccionados, la restauración del equilibrio aporta una mejoría notable del dolor y la función, pero la recuperación es larga y el riesgo es real. No prometemos un resultado garantizado; todas estas posibilidades se hablan abiertamente antes de la cirugía.